Mar. Sep 27th, 2022

Café Calderón: Un puente entre Santiago y Maracaibo

Dos inmigrantes venezolanas han levantado, con orgullo y agradecimiento, Café Calderón: una cafetería de especialidad que pone el acento en el buen hacer y en un producto de calidad

Por: Andreína Monasterio Andrade

Chile era uno de los países de Latinoamérica con mayores oportunidades de desarrollo y crecimiento entre los años de 2014 y 2015, momento en que gran parte de la diáspora venezolana comenzó a extenderse por el mundo. Esta fue la razón principal que llevó a Dariana Quintero y María Virginia Calderón, profesionales del sector bancario y de la hostelería en su natal Venezuela, a escoger Chile como destino y cuna de su emprendimiento, Café Calderón, una cafetería de especialidad que nació bajo la modalidad de foodtruck el 14 de febrero de 2021 y que ahora cuenta con un local propio donde se puede disfrutar de la experiencia de saborear un café filtrado por expertos

Arraigo vital

Para los artífices de Café Calderón, el arraigo que les produce el café ha sido, precisamente, la motivación para crear este espacio. “Siempre hemos tenido la visión de que, para tener buen resultado, tienes que hacer las cosas desde la pasión o desde el amor”, afirma María Virginia. “Para ambas, el café es el principal motor que nos acompaña desde niñas: es un recuerdo familiar que nos transporta a las historias de nuestros padres y abuelos”.

Con el amor hacia esta bebida como punto de partida, Dariana y María Virginia abrieron un pequeño espacio donde el proceso de preparación de un buen café (en el que se respete tanto el grano como la historia) es el protagonista.

Herederos del guayoyo

Las diferencias que surgen entre la forma de pedir un café en Venezuela y pedirlo en Chile hace de esa adaptación algo complejo y entretenido, en palabras de las emprendedoras. “En Venezuela pides un guayoyo y, luego, lo que pueda venir después. En Chile, esta variedad está muy marcada. Puedes pedir desde un espresso hasta un cappuccino. Además, es importante que conozcas los horarios, estación y contexto para saber qué ofrecer”, explica María Virginia.

En los últimos años, las cafeterías de especialidad como Café Calderón han cobrado protagonismo en Chile y han puesto el foco sobre la calidad del producto. “Una cosa es el gusto por el café y, otra, disfrutar un café de calidad. Hoy, los chilenos ya no quieren tomar cualquier café instantáneo: ahora quieren un buen café de grano y exigen un origen reconocido, así como un buen tueste”.

Así, como consecuencia de este aporte a los patrones de consumo en su país de acogida, los chilenos se han ido abriendo a nuevas maneras de disfrutar la gastronomía y han manifestado su apoyo. «Nos encanta cada vez que nos dicen que este es el mejor café que han probado de lejos», asegura María Virginia. El boca a boca y el respaldo de la comunidad que han construido han llevado el nombre del Café Calderón cada vez más lejos.

Entre el plátano macho y el choclo

Los venezolanos que se han dejado conquistar por la mística de Café Calderón han pedido incluir platos como la arepa o el quesillo al menú. Sin embargo, las chicas consideran dar cabida a esta variedad de manera puntual, ya que la marca no busca enfocarse en un tipo de gastronomía. Por el contrario, desea tener una carta que se adapte a todos los paladares. “Estamos seguras de que algún fin de semana sacaremos alguna arepita”, comenta María Virginia.

El plátano macho es el sabor de Venezuela que más extrañan estas chicas. Lo bueno es que ahora pueden conseguirlo con facilidad, pese a que hace algunos años era raro encontrarlo. Como parte de este intercambio de sabores, se han dejado conquistar por la versatilidad del choclo (maíz) y la capacidad de los chilenos de mezclarlo de muchas maneras.

Marca genuina y orgánica

Desde el comienzo, las madres de Café Calderón se han encargado de mostrar la marca de la manera más genuina y orgánica. Con su crecimiento, se dieron cuenta de que necesitaban reforzarla de manera más profesional, por lo que recurrieron a un equipo de marketing que se encarga de dar difusión, a través de sus redes, de todo lo relacionado con su producto y la experiencia sensorial, siempre de la mano con la visión de las creadoras.

En todo momento, Dariana y María Virginia agradecen las facilidades que les ha brindado Chile para emprender. Hacen énfasis en que todo está en las ganas, capacidades y la buena cabeza que se tenga para hacerlo. Se sienten afortunadas de contar con personas positivas que las impulsan a ser cada vez mejores.

“Chile te permite hacer lo que quieras, con tal de que cumplas con sus requisitos. Nosotras comenzamos con un foodtruck, y luego de un año tenemos este espacio al que le dedicamos mucho esfuerzo. Es un país que, en poco tiempo, puede brindarte mucho si quieres crecer”, destaca María Virginia.

Venezuela, omnipresente

Para estas jóvenes venezolanas, oriundas de Maracaibo, es difícil no extrañar el aire, el mítico Puente sobre el Lago y hasta el clima de su ciudad, además de sus casas. Confiesan que la sensación de saber que estás donde creciste es algo imposible de encontrar en otro lugar.

Cuando les preguntamos si desean abrir una sucursal de Café Calderón en algún momento en Venezuela, afirman que se les eriza la piel al imaginarlo. “Sabemos que la situación actual limita muchas oportunidades, pero ese es el sueño de cualquier emprendedor que ama nuestro país”, concluye María Virginia.

Por ahora, estas paisanas siguen trabajando por su propósito desde Providencia, en Santiago de Chile, que no es otro que invitar a disfrutar el café de tu vida.

 

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