Natalia Romero Salas habla de Sevilla con la familiaridad de quien ya no se siente visitante. Después de años viviendo allí, la ciudad terminó dándole algo que para ella tiene un valor especial en la emigración: cercanía, amistades y la sensación de volver a formar parte de una comunidad.

Cuando intenta explicar qué significa Sevilla en su vida, piensa en la luz, el color, la alegría y, sobre todo, en esa capacidad de sentirse acompañada que tanto recuerda de Venezuela. No niega la distancia ni lo que dejó atrás, pero reconoce que allí encontró personas conscientes también de lo que ocurre en su país y una acogida que le permitió sentirse nuevamente en casa.

Por eso comenzamos nuestro recorrido en uno de sus lugares favoritos: Plaza de España.

Plaza de España, un lugar especial en Sevilla

Para Natalia, Plaza de España es una de las plazas más hermosas del país y uno de esos lugares que impresionan incluso cuando se han visitado muchas veces.

La elige como punto de partida porque representa muy bien la ciudad que quiere mostrarnos. Habla de su arquitectura, de la obra de Aníbal González y de una mezcla de materiales que siempre le ha llamado la atención: ladrillo, cerámica, madera, mármol y hierro conviven dentro de un espacio monumental sin perder la armonía.

También recuerda una de las referencias que han dado fama internacional a la plaza: allí se rodaron escenas de Star Wars.

Pero Natalia prefiere acercarse al lugar desde una experiencia más personal que turística. Le gusta observar los detalles, descubrir las representaciones de las provincias españolas y comprobar que cada visita permite encontrar algo que antes había pasado inadvertido.

Esa forma de mirar Sevilla dice bastante sobre su relación con la ciudad. Ya conoce los monumentos, pero todavía conserva la curiosidad de quien sigue descubriéndolos.

Antes de Sevilla estuvo la televisión venezolana

Para entender cómo Natalia llegó hasta allí hay que regresar a Venezuela y a una etapa muy diferente de su vida.

Comenzó a trabajar en televisión siendo muy joven. Tenía alrededor de 18 años cuando participó en un casting para una serie juvenil de RCTV y consiguió uno de los personajes.

La producción era Hoy te vi, que coincidió en aquellos años con el fenómeno de otras series juveniles venezolanas. Para Natalia, entrar tan joven en aquel mundo fue una experiencia intensa. Era su primer gran trabajo y de repente se encontraba aprendiendo una profesión que siempre le había atraído.

La televisión le permitió acercarse a la actuación, conocer actores, directores y productores y comenzar una trayectoria que posteriormente incluiría otras producciones venezolanas.

También intentó compaginar aquel ritmo de trabajo con los estudios. Se formó en Publicidad y Mercadeo, aunque reconoce que mantener simultáneamente una carrera académica y las exigencias de una producción televisiva no resultaba sencillo.

Una primera experiencia fuera de Venezuela

Antes de instalarse en España, Natalia ya había vivido una experiencia migratoria.

Se marchó durante aproximadamente nueve meses a Londres con la intención de aprender inglés y conocer otra realidad.

El viaje terminó siendo importante para su crecimiento personal, aunque no encontró allí el tipo de cercanía humana con el que se identificaba.

Recuerda aquella etapa como una experiencia que la obligó a madurar, aprender a desenvolverse sola y enfrentarse a tareas cotidianas que hasta entonces habían formado parte de una vida mucho más protegida.

Sin embargo, Londres no consiguió retenerla.

Regresó a Venezuela convencida de que todavía quería continuar construyendo su vida allí.

Volver para seguir actuando

De regreso en Venezuela, Natalia retomó su trayectoria profesional.

Participó en distintas producciones televisivas y fue consolidando su interés por la actuación.

Pero con el tiempo comenzó también a distinguir entre trabajar en televisión y desarrollar una carrera actoral.

Para ella, la televisión podía ofrecer visibilidad, estabilidad y buenas oportunidades económicas, pero sentía que quien realmente quería profundizar en la interpretación necesitaba buscar también otros espacios.

Esa inquietud la llevó a acercarse más al teatro y a trabajar con profesionales que influyeron en su manera de comprender la actuación.

Su vida profesional parecía encaminada.

Entonces ocurrió algo que cambiaría el panorama para ella y para muchas otras personas que trabajaban en RCTV.

El cierre de RCTV y el comienzo de una ruptura

Natalia recuerda con especial intensidad el momento en que el Gobierno decidió no renovar la concesión de RCTV.

Para quienes trabajaban en el canal no se trataba únicamente de una noticia política.

Era su lugar de trabajo.

Natalia recuerda las concentraciones, la incertidumbre y el temor de centenares de personas que podían quedarse sin empleo por una decisión que estaba completamente fuera de sus manos.

También conserva imágenes muy personales de aquella época. Años antes había coincidido en los estudios con figuras políticas que acudían a programas de televisión durante campañas electorales. Con el paso del tiempo, algunas de esas escenas adquirieron para ella un significado completamente diferente.

Cuando finalmente RCTV dejó de transmitir en señal abierta, el impacto laboral fue inmediato.

Muchos actores, técnicos y trabajadores tuvieron que comenzar a buscar nuevas alternativas. Natalia pasó a trabajar como asistente de dirección y continuó vinculada durante un tiempo al teatro, pero la estabilidad que había conocido empezó a desaparecer.

Empezar a pensar en marcharse

Durante aquellos años, una de las personas con las que trabajaba le sugirió que comenzara a pensar seriamente en la posibilidad de vivir fuera de Venezuela.

Natalia se resistía.

Ya había tenido la experiencia de Londres y no quería abandonar su país. Se sentía profundamente vinculada a Caracas y a la vida que había construido allí.

Pero las circunstancias comenzaron a cambiar su perspectiva.

Una amiga que se había instalado en Sevilla trabajando en proyectos relacionados con hipoterapia le habló de la ciudad. Le explicó que era más económica que Madrid o Barcelona y le dejó abierta la posibilidad de llegar allí si alguna vez decidía emigrar.

Natalia había visitado España anteriormente y conocía distintas ciudades.

Sevilla ya había aparecido en uno de aquellos viajes.

Cuando llegó el momento de decidir, recordó aquella invitación.

Elegir Sevilla

Desde el punto de vista profesional, Madrid habría parecido inicialmente una opción más lógica.

Allí se concentraban más castings, productoras, televisión y oportunidades relacionadas con su trayectoria como actriz.

Natalia incluso se planteó esa posibilidad.

Sin embargo, terminó eligiendo Sevilla.

Al principio tuvo dudas.

El ritmo de la ciudad era mucho más pausado de lo que estaba acostumbrada a vivir en Caracas y los domingos, con gran parte de la actividad comercial detenida, podían hacer que la sensación de cambio resultara todavía más intensa.

Como ocurre con muchas personas que emigran, apareció también ese primer momento de crisis en el que todo parece indicar que quizá la decisión fue equivocada.

Natalia pensó en regresar.

Decidió darse un poco más de tiempo.

Superar la primera crisis de la emigración

Con el paso de los meses comenzó a entender algo que hoy forma parte de su manera de hablar sobre emigrar.

La primera crisis no suele ser la última.

Después llegan otras.

La diferencia es que, una vez superada aquella primera sensación de querer volver inmediatamente, las siguientes pueden afrontarse con una experiencia que antes no existía.

Natalia compara ese proceso con una carrera de resistencia.

La emigración no se resuelve simplemente porque alguien encuentre trabajo o alojamiento. Hay momentos de nostalgia, dudas y cansancio que reaparecen incluso después de mucho tiempo.

Lo importante, desde su experiencia, es aprender a atravesarlos.

Lo que dejó en Caracas

Natalia había construido una relación muy intensa con Caracas.

No recuerda la ciudad únicamente como el lugar donde trabajaba, sino como un espacio que disfrutaba diariamente. Le gustaba caminar, correr, descubrir nuevos lugares y sentir que conocía su ciudad desde la experiencia cotidiana.

Por eso salir significó perder también una manera de relacionarse con el entorno.

En Sevilla fue encontrando poco a poco nuevos lugares capaces de cumplir funciones parecidas.

Uno de ellos es el río.

Cuando se siente agobiada, le gusta correr o simplemente acercarse al agua. Los caminos junto al Guadalquivir, los parques y las zonas verdes se convirtieron en espacios importantes dentro de su nueva rutina.

La playa está más lejos que en muchas ciudades venezolanas, pero el río le devuelve esa relación con el agua que siempre había formado parte de su vida.

Aprender las estaciones

También hubo aprendizajes aparentemente pequeños.

Natalia había crecido en un clima donde las estaciones no modificaban de manera tan radical la vida cotidiana.

En Sevilla descubrió qué significa necesitar ropa diferente dependiendo de la época del año y convivir con un clima que puede pasar de veranos extremadamente calurosos a inviernos mucho más fríos de lo que había conocido en Venezuela.

Son detalles que parecen secundarios frente a decisiones tan importantes como buscar empleo o comenzar nuevamente una carrera profesional.

Pero la adaptación está formada también por esas pequeñas cosas.

Aprender cómo vestirse, cómo desplazarse y cómo organizar la vida alrededor de ritmos que antes no existían termina siendo parte de la experiencia migratoria.

La bicicleta que apareció en la calle

Moverse por Sevilla también llevó a Natalia hacia la bicicleta.

Su relación con ellas, sin embargo, ha tenido bastante mala suerte.

Cuenta entre risas que después de haber vivido en Venezuela sin sufrir un robo, en Sevilla le robaron varias bicicletas.

La primera había sido un regalo y le dolió especialmente perderla. Compró otra y volvió a desaparecer. Más adelante una amiga le prestó una para hacer una compra y también se la robaron.

Después de aquello decidió que no compraría otra.

Hasta que encontró una abandonada en la calle.

La bicicleta que nos muestra durante el episodio apenas tiene valor económico, pero terminó resolviendo nuevamente una necesidad cotidiana y sumando otra anécdota a su relación con la ciudad.

Una ciudad que terminó pareciéndose a casa

La Sevilla que inicialmente podía parecer demasiado tranquila comenzó poco a poco a cambiar de significado.

Natalia encontró amistades, afectos y una forma de relación humana que no había encontrado durante su primera experiencia en Londres.

Para ella, esa cercanía es fundamental.

Una parte importante de lo que se pierde al emigrar tiene que ver precisamente con la red de personas que había acompañado la vida durante años. Encontrar nuevas amistades no sustituye automáticamente las anteriores, pero ayuda a construir una nueva sensación de pertenencia.

Natalia siente que en Sevilla es querida y que las personas de su entorno conocen y comprenden también lo que ocurre en Venezuela.

Nunca sintió que su origen fuera motivo de rechazo.

Por eso, cuando intenta resumir qué significa hoy Sevilla para ella, la define a partir de la luz, el color, la alegría y los vínculos humanos que allí consiguió construir.

Sevilla terminó siendo su segunda casa.

Una historia que continúa

Este recorrido por Plaza de España, sus recuerdos de RCTV, la decisión de abandonar Venezuela y los primeros años de adaptación permiten entender cómo Natalia Romero Salas terminó construyendo una nueva vida en Sevilla.

Pero esta es solo la primera parte de su historia.

Nuestra conversación con Natalia continúa en un segundo episodio, en el que seguiremos recorriendo la ciudad y conociendo otras dimensiones de su experiencia como venezolana en España.

Ver episodio completo

Puedes ver este primer episodio con Natalia Romero Salas recorriendo Sevilla en nuestro canal de YouTube.

 

Una respuesta a «Natalia Romero Salas: de la televisión venezolana a construir una nueva vida en Sevilla»

  1. Bueno en Venezuela hay tantos extranjeros que pese a todas estas circuntancias aun siguen apostando en Venezla el problema es que la oposicion pidio el bloqueo internacional. El dolartoday nos gano en todi sentido en el sistema monetario ese fue y es el colapso de la economia Venezolana…

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