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El viacrucis de conseguir un pasaporte en Venezuela.

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Por: Johnny Rawr

Yo jamás he tenido pasaporte y en diciembre del año 2016 decidí sacarlo, para tenerlo por si se me daba alguna oportunidad de viajar. Pedí mi cita por la pagina y la verdad es que aun funcionaba medianamente decente, me la dieron rápido.

Luego de hacer el pago de la cita, asistí y me tomaron la foto del pasaporte, todo bien hasta ese momento. En ese momento no existía el pago de pasaporte Express, cosa que activaron para comienzos del 2017, mi tramite quedo hasta la aprobación de huellas.

No le preste atención y allí quedo todo, no tenia prisa. Paso todo el 2017 y no tuve mas noticias de mi pasaporte. Este año 2018 la situación se ha multiplicado para peor y me urge irme, pero no quiero estar fuera sin un pasaporte.

Intente muchas veces pero no podía pagar el Express, la pagina habilitaba solo unos minutos y siempre estaba colapsada. Pensé en pagarle a algún gestor para que hiciera el tramite por mi pero cobraban unos precios exagerados. Solo me quedaba seguir intentando yo.

El 08 de junio del 2018 después de mucho intentar y unirme a grupos donde avisaban cuando la pagina estaba habilitada, lo logre, muchas veces me dio error, pero al final me salio pago exitoso, me arrojo el voucher y me llego el correo que dice pago exitoso y el comprobante.

Mi felicidad fue inmensa, tanto intentar al fin dio resultado, pero para mi desgracia, todo fue en vano, hasta el día de hoy 08 de septiembre el tramite no avanzo nada, a pesar de haber pagado para que lo impriman.

Empece a investigar, fui hasta la oficina del SAIME de mi ciudad y me dijeron que en el sistema no aparece que yo pague (a pesar de que tengo las pruebas de que si lo hice). Ellos no arreglan eso, solo lo hacen en la principal en Caracas y no me dieron seguridad.

Volví a preguntar y muchas personas decían que si, que en la principal solucionan si llevas todo el soporte para resolver tu caso, También otras me decían que solo están dando respuesta a casos de trabajo, salud y deporte en el extranjero… No sabia que hacer.

Mi novia me dijo que lo intentáramos que un conocido fue y logro que le dieran el pasaporte. Aquí es que comienza la verdadera odisea, Vivo en Ciudad Bolivar. En Venezuela el efectivo es escaso y los buses en el terminal quieren cobrar solo en efectivo.

El martes a las 5:30 de la mañana, mi novia y yo nos fuimos al terminal a ver si conseguíamos pasajes en bus para Caracas, Después de preguntar mucho, solo habia un bus a Caracas y el pasaje costaba 127 bolívares soberanos o 12 millones 700 mil de los viejos, solo EFECTIVO.

No me quedo de otra opción que comprar esa cantidad en efectivo al 400%. Compre 254 soberanos para tener para 2 pasajes. El bus salio a las 6:30 de la mañana del martes, nos fuimos super incómodos pues los asientos del bus no reclinaban y tampoco podíamos estirar las piernas.

Perdimos mucho tiempo también en alcabalas, aunque el bus iba rápido y pudimos llegar a las 3 de la tarde a caracas. Llegamos a casa de una tía de mi novia, nos bañamos y nos fuimos al SAIME. Cabe destacar que ninguno de los dos sabia moverse por caracas. tuvimos que preguntar.

Tuvimos muchísima suerte que conseguimos a una chamo en la parada y mi novia le pregunto como llegar al SAIME y como el iba cerca de allí, nos dijo que fuéramos con el, que nos iba a guiar. Nos montamos en un bus y luego en el metro, nos bajamos en el capitolio y luego caminamos.

Gracias a ese chamo fue que pudimos llegar, sino nos hubiéramos perdido bastante. En fin, llegamos a las 5 al SAIME, me tenia que anotar en la lista para que me atendieran al día siguiente. Cuando encontré a la persona que hacia la lista, iba por la lista numero 6.

Explico, hacen listas de 100 cada una. En la lista 6 yo quede por la parte de atrás de la pagina así que se imaginaran que tenia un numero bastante alto en esa lista. También acordaron cada cierto tiempo pasar revisión a ver quien aun estaba esperando.

Hicieron el primer llamado de la lista a las 6, luego acordaron hacer uno a las 12 de la noche y otro a las 3 de la madrugada que ese seria el definitivo y te marcaban con un numero en el brazo para que nadie se robara el puesto de otro. El que no estaba al momento lo sacaban

No podíamos ir y venir, así que mi novia y yo decidimos quedarnos toda la noche al igual que la mayoría de personas. Otra cosa que hay que destacar, los guardias que custodian el SAIME no te dejan quedarte frente al edificio para que no se vean las colas.

Todos nos fuimos a la plaza que quedan cruzando la calle, hacia bastante frió, compre cerca un paquete de galletas y una botella de agua pequeña. Para matar el tiempo nos pusimos a hablar con las personas de allí, se escuchan muchos casos.

Realmente hay personas que tienen mucha necesidad urgente de viajar, conocí a dos mujeres que iban a solicitar pasaporte para poder operar a sus hijos, ambos bebes que tenían problemas bastante graves. Aquí no hay nada en los hospitales así que es comprensible querer irse.

Sigo con la historia, a las 12 pasaron la segunda revisión de la lista. Ya solo faltaba la ultima a las 3 para marcar los números de cada uno en el brazo y saber que puesto tendrías en la cola. Las horas pasaban muy lentas y era aburrido e incomodo estar allí.

Muchísimas personas tenían cartones y lo pusieron en el suelo para acostarse a dormir mientras pasaba el tiempo. Muchos llevaron sillas y sabanas. yo no fui así de preparado, solo cargaba una chaqueta, mi novia también tenia la suya. Aun así, el frió golpeaba bastante.

El ultimo llamado de la lista lo hicieron mas temprano de lo acordado, un poco antes de las 2:30 de la madrugada. Me toco el numero 439, mucha gente no se había quedado allí, así que los sacaron de la lista. Eso me dio esperanza de que me atendieran.

Olvidada decir que la persona que estaba de numero 1 en la lista estaba en su segundo día de espera para que lo atendieran, me habían contado que el día lunes atendieron 700 personas. El martes 400. Faltaba ver cuantas atenderían cuando amaneciera (día miércoles).

Luego de que marcaran los números, tocaba organizarse en la cola que comienza desde la parte de atrás del SAIME. Es bastante difícil organizar a mas de 500 personas cuando no hay ninguna persona que trabaje en esa entidad y la mayoría solo vela por su propio interés.

Al terminar de organizar la cola y cada quien quedar según el numero marcado en el brazo, tocaba esperar que amaneciera y abriera el SAIME. Tengo que decir que esa fue la peor parte de la noche. Nos toco acostarnos a dormir en el suelo.

No teníamos almohadas o sabanas, nos dolía el cuello y el frió solo aumentaba, mi novia se sentía muy mal, tenia mucho frió en las piernas y yo no sabia que hacer para darle calor, me sentía impotente. Solo pude comprarle un café para intentar que le diera algo de calor.

Poco a poco fue aclarando el cielo y el frió disminuyo. Sentía que no descanse nada. Empezaron a llegar los guardias y personal del SAIME, también llegaba gente preguntando cual era la cola para entrar, pero solo le decíamos que debían anotarse para el día siguiente ya.

A eso de las 8 al fin empezaron a trabajar, poco a poco fueron dejando entrar a las personas a un patio que queda en el edificio, solo dejaron entrar a unas 400 personas, yo quede fuera. Me sentía muy frustrado. Pero aun no me iría, todavía era temprano.

Los guardias respondían muy mal a las preguntas de las personas y lo poco que decían no era muy útil. Aun así, las personas no se iban con la esperanzas de que dejaran pasar a mas personas. yo tuve suerte y pude pasar. Ahora debía presentar cual era mi caso.

En el patio del que hable estaban divido en varias colas. Si ibas por cuestiones de trabajo en el exterior debías llevar la carta donde te ofrecen empleo y explicar muy bien la empresa que te iba a contratar.

Si ibas por cuestiones medicas era aun mas difícil que te creyeran. Debías llevar exámenes y ordenes de los doctores, todo sellado y también avalado por algún ente de salud publica ademas de prácticamente llorarle al tipo que te preguntaba.

Si te llegaban a creer, te dejaban pasar ahora si a las oficinas dentro del edificio, donde, sorpresa, debías hacer otra cola mas para esperar que te atiendan y solucionen tu caso.

Mi problema es que yo pague el express y en el sistema al SAIME le aparece que no pague. Yo explique eso y me dijeron que había que aprobar el pago manualmente así que me dejaron entrar a las oficinas. Tengo que decir que pensé que si me iban a solucionar.

Dentro había 3 colas, una para prorrogas, otra para casos médicos y otra para sincronización y huellas. Nadie me dijo con quien hablar o que cola hacer, tuve que preguntar varias veces porque los guardias están allí solo para ver que estés en la cola pero no ayudan.

La cola era super larga, yo no había desayunado ni tenia agua, me sentía cansado de estar de pie. A eso de las 3 de la tarde sucedió algo muy feo, yo solo escuche un golpe muy fuerte y cuando volteo vi a un chamo que se había desmayado, se pego la cabeza muy fuerte en el suelo.

Inmediatamente la gente intentó ayudarlo, darle algo de dulce y ponerlo de pie. Un medico que esta dentro de unas oficinas a las que solo se accede con un carnet de los trabajadores salió con una silla de ruedas, lo subieron y se llevaron a su “consultorio”.

El ambiente se sintió pesado, y aun no pasaba lo peor, no habían pasado 15 minutos cuando escuchamos a gente corriendo fuera y de repente vemos que llegaron varios guardias cargando a otro hombre joven que estaba convulsionando, ellos lo metieron al consultorio también.

Mientras eso sucedía una chica gritaba “malditos, eso es lo que ustedes quieren, que la gente se mueran aquí”. Fue ataque de epilepsia lo que le dio. Todos los que estábamos dentro en la cola nos pusimos muy nerviosos. Yo me sentía mal porque no había comido nada.

Le pedí por favor un poco de agua a un chamo. Una mujer que estaba a mi lado me pregunto que si me sentía mal y les dije que no había comido. El mismo chamo que me dio el agua me ofreció una arepa. Se lo agradezco de todo corazón. Con eso pude aguantar el resto del día.

Yo estaba casi de último, poco a poco se fue vaciando la sala donde estábamos esperando nuestro turno cada uno. Olvidaba decir que mi novia se tuvo que quedar fuera del SAIME esperándome porque no se permiten acompañantes, ella tampoco había comido. Yo estaba ansioso por salir ya

Ya eran las 6 de la tarde cuando por fin me tocó pasar, me atendió una mujer ya mayor, cuando me acerque y me senté en la silla frente al escritorio. le dije “buenas tardes”, ella me pidió mi numero de cédula, y después de introducirlo me dijo “no hay fallas que reportar”.

Le explique mi caso, que yo tenía todo el soporte de pago y solo me dijo con un tono de voz muy desagradable “eso no es por aquí”. Le pregunto ¿y por donde me puede solucionar eso? Ella volvió a repetir lo mismo, “eso no es por aquí”.

Con amabilidad le preguntó que por donde me podrían atender mi problema y otra vez con ese tono de voz antipático me dijo “pregunta afuera”. Me sentí muy molesto, pero solo le dije “ok gracias”.

Fuera de esa oficina se encontraba el hombre del patio, el que me dijo que mi problema era la aprobación de pago, me acerque y le dije que yo tenía todo el día esperando, que venía de lejos y que por favor donde me podrían atender, y lo peor fue que me cambio lo que dijo antes.

Muy tranquilamente esta vez me dijo “eso se soluciona solo, no tienes que hacer nada apenas van 3 meses que pagaste, cuando el sistema se actualice eso avanza solo”. Me sentí derrotado en ese momento. ya no había a quien mas preguntarle allí.

No me quedó otra opción que irme, salí y me encontré a mi novia en la entrada y solo le dije  “no hice nada, no me solucionaron”, su cara de decepción fue inmensa. dos días perdidos, dinero mal gastado y no tuvimos ninguna solución. Nos regresamos con la cabeza abajo a descansar.

Nos dimos un baño, cenamos y nos acostamos a dormir sin esperanzas. Al día siguiente venía otro reto más, encontrar pasaje de vuelta. En el terminal de San martín nos dijeron que vendían pero solo de mañana, para salir el mismo día y había que madrugar.

Nos daba miedo salir de madrugada en metro o en bus, nos toco utilizar una línea de taxis para que nos dejaran el viernes a las 5 de la mañana en San Martín. Tuve que pagar 20 millones de los viejos o 200 soberanos por transferencia. Cuando llegamos estaba lleno el terminal.

Tuvimos que esperar hasta que abriera a ver si había posibilidad de que nos vendieran pasaje, al final luego de varias horas de cola y espera, logramos comprar pasaje para las 12:30 de ese día, aunque el bus terminó saliendo a las 2:30 de la tarde.

En el camino la única parada que hizo el bus fue en un lugar donde no vendían, nada de beber solo cerveza, ademas el bus se apago y paso alrededor de 30 minutos para que lograran encenderlo. Otra cosa super molesta fue los guardias nos paraban a cada momento.

El viaje fue super largo y llegamos a las 2 de la mañana.

Y esta fue mi historia, de como fui a Caracas al SAIME a perder el tiempo, dinero y dormir en la calle. Lo cuento para que estén conscientes de que si van a ir deben estar preparados. No hay seguridad de que les resuelvan.

Fuente: Soyjohnnyrawr/status/1038624144722747394

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Fuente: https://twitter.com/Soyjohnnyrawr/status/1038624144722747394

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