Volver a casa.

Por: Adriana Bertorelli

La voz de tu abuela gritando que te bajes de la mata de mango, que te vas a caer.

Los colores de las guacamayas surcando el cielo de Caracas, conviertiéndola en un arcoíris escandaloso, en pleno movimiento.

El olor a café, a infancia y a cilantro de la cocina de tu mamá.

El canto de algún gallo anunciando que amanece.

La certeza de que, más allá de las paredes que te rodean, estés donde estés, te acompañan tus afectos, tus montañas y tus mares.

Ese es el tesoro escondido dentro de cada hallaca.

Todas diferentes, todas personales, todas únicas.

Hacerlas es encontrar tu propia voz y homenajear tu historia, tus sabores.

Es un acto de amor, una ofrenda.

Cada una encierra el misterio de muchas vidas que a la vez son la tuya.

Por eso, comerse una hallaca es volver a casa”

Gracias por hacerme volver a casa Adriana.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Youtube: https://www.youtube.com/c/DiásporaVenezolana

Instagram: https://www.instagram.com/diasporavenezolana

Twitter: https://twitter.com/diaspvenezolana

Facebook: https://www.facebook.com/DiaspVenezolana

 

Anuncios

2 comentarios en “Volver a casa.

  1. He de admitir que nunca me he sentido 100% criolla, aunque lo soy. Hay muchas cosas de Venezuela que siempre he pensado que puede mejorar, por lo que cuando me vine a España no siendo europea hace 10 años pense “el pais cayendose pero mientras se tenga para la arepa y la cerveza estaran celebrando”
    El año pasado viaje en Noviembre y en casa de Caracas, adelantamos las navidades!!! hicimos hallacas que después viajaron a Barcelona (España) y aqui en medio de la soledad familiar (aunque hay amigos, no es lo mismo) esas 4 hallacas nos hicieron sentir en casa.
    Tienes razón, una hallaca y un pan de jamon es sentirte la navidad en casa

    1. Son nuestras tradiciones las que nos hacen volver a nuestro hogar, a nuestra infancia. Una hallaca es mucho más que un plato navideño para un venezolano. Es parte de nuestra esencia y de un lugar que solo vive en nuestra memoria. Un abrazo.

Deja un comentario