Tony De Viveiros nació en Los Teques, pero buena parte de su vida transcurrió en La Victoria, estado Aragua. Allí creció, estudió, se involucró en el activismo político y comenzó también a escribir para medios de comunicación.
Años después, su historia tomaría otro rumbo.
En 2015, sus padres, su hermano y él dejaron Venezuela con destino a Madeira, Portugal. La experiencia, sin embargo, duró apenas unos meses. Encontrar trabajo en la isla resultó mucho más difícil de lo que habían imaginado y un familiar que vivía en Reino Unido les propuso probar suerte allí.
Tony y su hermano aceptaron.
Así comenzó una nueva etapa que terminaría llevándolo a Londres, una ciudad que con el tiempo aprendería a observar no solo como inmigrante, sino también como alguien interesado en su historia, su política y la manera en que funciona una de las grandes capitales del mundo.
De La Victoria a Reino Unido
Antes de emigrar, Tony se había graduado como licenciado en Relaciones Internacionales.
En Venezuela había participado en distintas actividades profesionales, entre ellas el activismo político y la escritura en prensa. Su llegada al Reino Unido significó, como ocurre con muchos migrantes, incorporarse a una realidad laboral distinta.
Cuando grabamos este episodio trabajaba en una empresa dedicada a la fabricación de equipos médicos para el tratamiento de enfermedades respiratorias.
Su vida cotidiana no transcurría exactamente en el centro de Londres. Estaba vinculada también a Harlow, una localidad situada en los alrededores de la capital y conectada por tren.
Esa combinación entre vivir o trabajar fuera del centro y desplazarse hacia Londres forma parte de la experiencia habitual de muchas personas que construyen su vida alrededor de una ciudad tan extensa y costosa.
La Torre de Londres como punto de partida
Nuestro recorrido comienza frente a uno de los grandes símbolos de la ciudad: la Torre de Londres.
Tony nos explica parte de la historia del lugar, su relación con la monarquía británica y su transformación a lo largo de los siglos.
Lo que durante distintas etapas funcionó como residencia real, fortaleza y prisión es hoy uno de los principales monumentos históricos de Londres y el lugar donde se conservan las joyas de la Corona.
Para Tony, además, la llegada a la ciudad estuvo acompañada por algunos elementos visuales que resultaban difíciles de ignorar.
El invierno londinense, con cielos grises, árboles sin hojas y temperaturas bajas, representaba un contraste evidente con Venezuela. Incluso los grandes cuervos que habitan alrededor de la Torre de Londres le llamaban especialmente la atención y contribuían a esa sensación de estar entrando en un paisaje completamente diferente al que había conocido.
Tower Bridge y la imagen de Londres
Desde allí avanzamos hacia otro de los grandes iconos londinenses: Tower Bridge.
Tony explica el funcionamiento de su estructura levadiza y cómo el puente puede abrirse para permitir el paso de determinadas embarcaciones por el Támesis.
También nos habla de los espacios visitables dentro de sus torres y de la posibilidad de observar la ciudad desde una perspectiva diferente.
Para alguien que llega por primera vez, Tower Bridge puede parecer simplemente una de esas imágenes que se han visto innumerables veces en fotografías, películas o postales.
Cuando se vive en Londres, sin embargo, esos lugares comienzan a formar parte del paisaje habitual.
Lo extraordinario se vuelve cotidiano.
Una ciudad que Tony compara con Nueva York
Después de varios años en Reino Unido, Tony define Londres como una ciudad profundamente cosmopolita.
La diversidad cultural, la importancia económica y la cantidad de personas procedentes de distintos lugares del mundo hacen que la compare incluso con Nueva York.
Para él, Londres ocupaba además una posición privilegiada dentro de Europa como gran centro financiero internacional.
Pero cuando realizamos la entrevista, la ciudad atravesaba también un período de incertidumbre.
El Brexit formaba parte inevitablemente de la conversación pública y Tony observaba con atención las posibles consecuencias económicas de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Le preocupaba especialmente el impacto que pudiera tener sobre las empresas y sobre el papel de Londres como centro financiero.
Aquellas reflexiones pertenecen a un momento muy concreto de la historia británica y muestran también hasta qué punto Tony había empezado a interesarse por la política del país donde estaba construyendo su vida.
Mirar Londres también desde la política
La política forma parte importante de la trayectoria de Tony.
En Venezuela había participado activamente en el debate público y continuaba expresando sus opiniones a través de redes sociales después de emigrar.
Por eso, mientras recorremos Londres, la conversación no se limita a los monumentos.
Hablamos también de la situación británica, de Europa y de Venezuela.
La entrevista fue grabada durante un período especialmente intenso de la crisis política venezolana. Tony analizaba entonces los acontecimientos desde Londres, pendiente de las decisiones internacionales y de la posición que adoptaban distintos gobiernos frente al conflicto venezolano.
Su lectura estaba marcada por sus propias convicciones políticas y por la experiencia de observar el país desde la distancia.
Más allá de las posiciones concretas expresadas en aquel momento, esa parte de la conversación permite retratar algo frecuente dentro de la diáspora: abandonar Venezuela no implica necesariamente dejar de seguir diariamente lo que ocurre allí.
La distancia geográfica puede ser enorme y, sin embargo, la conexión política y emocional continúa.
Una Venezuela convertida en asunto internacional
Tony interpreta la crisis venezolana desde su formación en Relaciones Internacionales.
En la entrevista habla de los intereses de potencias como Estados Unidos, Rusia y China y de la manera en que Venezuela había terminado formando parte de un escenario geopolítico mucho más amplio.
Su análisis refleja el momento en que fue grabado el episodio y las expectativas que existían entonces sobre posibles cambios políticos en el país.
No intenta establecer una fecha para el final de la crisis.
Lo que expresa es una mezcla entre esperanza y cautela.
Desde Londres podía observar cómo Venezuela había dejado de ser únicamente un asunto interno para convertirse en un tema discutido en organismos y gobiernos de distintas partes del mundo.
Una ciudad donde cada edificio tiene un apodo
Nuestro recorrido continúa por el paisaje arquitectónico de Londres.
Tony nos muestra cómo las construcciones históricas conviven con algunos de los edificios contemporáneos más reconocibles de la ciudad.
La cúpula de la catedral de San Pablo aparece entre las estructuras modernas del distrito financiero, creando uno de esos contrastes que caracterizan el horizonte londinense.
También aparecen los peculiares apodos con los que los propios habitantes identifican algunos rascacielos por sus formas.
Edificios que recuerdan un pepinillo, un rallador o una cuchilla terminan adquiriendo sobrenombres mucho más fáciles de recordar que sus denominaciones oficiales.
Es otra manera de relacionarse con una ciudad que cambia constantemente sin borrar por completo las huellas de su pasado.
The Shard y el nuevo horizonte londinense
Entre esos edificios destaca The Shard, una de las construcciones más reconocibles del Londres contemporáneo.
Su silueta contrasta con iglesias, puentes, barcos históricos y edificios institucionales que pertenecen a etapas completamente distintas de la ciudad.
Desde esa parte del recorrido también observamos cómo Londres se organiza administrativamente a través de diferentes autoridades locales y una estructura metropolitana capaz de coordinar una ciudad de enormes dimensiones.
Tony establece incluso una comparación con Caracas para intentar explicar esa complejidad.
Son ciudades completamente distintas, pero para alguien que viene de Venezuela las referencias conocidas sirven como punto de partida para comprender un sistema nuevo.
Aprender a mirar una ciudad desde dentro
El recorrido demuestra que Tony ya no observa Londres únicamente con la mirada de quien acaba de llegar.
Conoce sus monumentos, explica su funcionamiento, sigue sus debates políticos y entiende muchas de las dinámicas que condicionan la vida cotidiana.
Eso forma parte también del proceso migratorio.
Al principio todo resulta desconocido y las comparaciones con Venezuela son inevitables. Después aparecen las referencias propias, los lugares familiares y una comprensión más profunda del territorio.
La ciudad deja de ser solamente el lugar al que se emigró y empieza a formar parte de la propia experiencia.
Una vida construida fuera de Venezuela
La salida de Tony tampoco había seguido un camino lineal.
Primero estuvo Portugal.
Después llegó Reino Unido.
Su formación universitaria, el activismo político y la escritura que habían marcado su vida en Venezuela dieron paso a otras experiencias profesionales.
Ese proceso revela algo que aparece repetidamente en las historias de Diáspora Venezolana: emigrar rara vez significa trasladar intacta una vida de un país a otro.
Muchas veces implica comenzar nuevamente, cambiar de trabajo, reconsiderar planes y adaptarse a posibilidades que no estaban previstas cuando se tomó la decisión de marcharse.
Tony encontró en Reino Unido una nueva etapa, pero Venezuela continuaba formando parte de su identidad y de buena parte de sus preocupaciones.
¿Volverías a Venezuela?
Al terminar nuestro recorrido por Londres llega la pregunta habitual.
Si las condiciones cambiaran y Venezuela recuperara la estabilidad democrática, ¿volvería?
Tony responde que sí, aunque introduce una condición importante.
Regresar no depende únicamente de cuánto cambie el país de origen. También depende de la vida que cada persona haya construido fuera.
Con el paso de los años aparecen compromisos, familia, trabajo, proyectos y vínculos que pueden convertir una nueva ciudad en hogar.
Por eso la decisión de volver nunca es tan sencilla como hacer el viaje inverso.
En su caso, si no existieran demasiadas ataduras que lo obligaran a permanecer en Reino Unido y las circunstancias venezolanas permitieran regresar, asegura que lo haría con gusto.
Londres representa una etapa importante de su vida.
Pero Venezuela continúa siendo un lugar al que imagina posible volver.
Ver episodio completo
Puedes ver el episodio completo con Tony De Viveiros recorriendo Londres en nuestro canal de YouTube.





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