¿Cuánto cuesta vivir en un pequeño municipio de Guadalajara?

Cuando se piensa en emigrar a España, las grandes ciudades suelen concentrar buena parte de la atención. Madrid, Barcelona, Valencia o Málaga aparecen con frecuencia entre los primeros destinos posibles.

Pero vivir en una localidad más pequeña puede cambiar considerablemente el presupuesto familiar.

En Pareja, un municipio de la provincia de Guadalajara, una familia venezolana nos contó cuánto gastaba en vivienda, servicios, alimentación y transporte, y qué ventajas encontraba en llevar una vida en la que prácticamente todo estaba cerca.

Su experiencia mostraba una realidad muy diferente a la de las grandes capitales: alquileres bajos, pocos gastos de transporte y servicios básicos accesibles, aunque con menos conexiones para desplazarse fuera del municipio.

Nota: las cantidades mencionadas corresponden a la fecha original de publicación de este artículo y reflejan el coste de vida en Pareja en aquel momento.

Un piso desde 250 euros al mes

La primera gran diferencia aparecía en la vivienda.

La familia entrevistada explicaba que en Pareja podían encontrarse alquileres desde aproximadamente 250 euros mensuales.

En su caso vivían en un piso de tres habitaciones, una vivienda suficientemente amplia para una familia y con un coste muy inferior al que normalmente podía encontrarse en una gran ciudad.

Para alguien que acabara de llegar a España, reducir de esa manera el principal gasto mensual podía marcar una diferencia importante.

Especialmente si se trataba de una familia con hijos o de personas que todavía estaban estabilizando su situación laboral.

Electricidad, agua y gas

Los gastos de la vivienda dependían, como siempre, del consumo.

La familia calculaba alrededor de 70 euros mensuales de electricidad.

El agua estaba incluida dentro de los gastos de comunidad, por lo que no representaba una factura adicional independiente.

El gas se pagaba de manera bimestral y podía situarse aproximadamente entre 50 y 60 euros, aunque el consumo aumentaba durante el invierno.

La necesidad de calefacción hacía que los meses fríos fueran los de mayor gasto energético.

Aun así, la percepción general de los entrevistados era que los servicios podían mantenerse dentro de cantidades razonables si se controlaba el consumo.

Vivir sin gastar prácticamente en transporte

Otra de las grandes ventajas de vivir en Pareja era poder realizar buena parte de la vida cotidiana caminando.

El colegio estaba en el propio municipio.

También disponían allí del centro médico y el trabajo.

Eso significaba que no necesitaban utilizar transporte diariamente para llevar a los niños al colegio, acudir al médico o desplazarse hasta sus empleos.

El principal gasto relacionado con movilidad era, por tanto, el combustible cuando utilizaban el coche para salir del municipio.

El inconveniente: menos conexiones

La contrapartida de vivir en una localidad pequeña era la frecuencia del transporte público.

Durante la entrevista, la familia explicaba que existían conexiones para desplazarse fuera de Pareja, pero con una frecuencia considerablemente menor que la que podía encontrarse en una ciudad.

Eso hacía que el automóvil resultara especialmente útil cuando era necesario viajar con mayor libertad.

Para las actividades cotidianas, sin embargo, podían prescindir del transporte.

Y económicamente eso representaba una ventaja importante.

Educación pública y pocos gastos adicionales

La existencia de un colegio en el propio municipio también facilitaba mucho la organización familiar.

La educación pública no suponía un coste de matrícula y, según explicaban, los principales gastos adicionales estaban relacionados con cuestiones como determinados libros o material solicitado por el centro.

Tampoco necesitaban pagar transporte escolar porque podían llegar caminando.

Para una familia con niños, esa combinación reducía considerablemente algunos de los gastos asociados normalmente a la vida cotidiana.

Alimentación: organizarse para comprar más barato

Pareja disponía de establecimientos donde podían adquirirse alimentos y otros productos básicos.

Pero la familia había encontrado otra fórmula para reducir sus gastos.

Varias familias se organizaban para desplazarse periódicamente hasta supermercados o grandes establecimientos donde podían aprovechar ofertas y realizar compras mayores.

En esas salidas gastaban alrededor de 150 euros por compra y solían realizarlas aproximadamente dos veces al mes.

Eso situaba su compra principal en torno a los 300 euros mensuales para una familia de cuatro personas, aunque después podían adquirir productos adicionales cuando era necesario.

Para alimentos frescos, como frutas y verduras, preferían comprar localmente.

La combinación entre grandes compras periódicas y productos frescos adquiridos en el municipio les permitía organizar mejor el presupuesto familiar.

Las ventajas de tenerlo todo cerca

La experiencia de esta familia demuestra que el coste de vida no depende exclusivamente de cuánto cuesta un alquiler.

También importa cuánto necesitamos desplazarnos.

Tener el colegio, el centro médico y el trabajo dentro del mismo municipio permitía eliminar una parte importante de los gastos cotidianos.

No había necesidad de utilizar diariamente el coche ni de comprar abonos de transporte para todos los miembros de la familia.

Y buena parte de las actividades podía realizarse caminando.

Para quien está acostumbrado a vivir en una gran ciudad, esa diferencia puede resultar especialmente significativa.

¿Cuánto necesita una familia para vivir en Pareja?

Al final de la entrevista planteamos una pregunta concreta: cuánto necesitaría aproximadamente una pareja con un niño pequeño para cubrir sus gastos sin vivir excesivamente ajustada.

La respuesta fue alrededor de 900 euros mensuales.

Con unos 1.000 euros de ingresos, consideraban que una familia pequeña podía desenvolverse bien en Pareja en aquel momento.

El alquiler reducido desempeñaba un papel fundamental en ese cálculo.

También ayudaban el bajo gasto en transporte, la educación pública y la posibilidad de realizar muchas actividades cotidianas sin salir del municipio.

Vivir en un pueblo también es una alternativa

Emigrar no significa necesariamente instalarse en una gran capital.

Para determinadas familias, especialmente aquellas que encuentran trabajo en una localidad pequeña o pueden desarrollar allí su vida cotidiana, municipios como Pareja pueden ofrecer una alternativa muy diferente.

Menor coste de vivienda.

Menos desplazamientos.

Servicios básicos cercanos.

Y un presupuesto mensual mucho más contenido.

A cambio, naturalmente, existen menos opciones de transporte, empleo, comercio y entretenimiento que en una gran ciudad.

La decisión depende de las necesidades de cada persona.

Pero la experiencia de esta familia venezolana demuestra que, cuando se habla del coste de vivir en España, el lugar elegido puede cambiar completamente las cuentas.

Ver entrevista completa

Puedes ver la entrevista completa sobre el coste de vida en Pareja, Guadalajara, en nuestro canal de YouTube.

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