¿Cuánto costaba vivir en Granada en 2023?

La respuesta depende, naturalmente, de las circunstancias de cada persona: si vive sola o en pareja, dónde alquila, cuánto necesita desplazarse y qué estilo de vida quiere mantener.

En febrero de 2023 conversamos con una venezolana residente en Granada para conocer cuánto gastaba una pareja en vivienda, alimentación, transporte y ocio, y qué presupuesto consideraba necesario para desenvolverse en la ciudad.

Su estimación era bastante concreta: una pareja podía cubrir sus necesidades básicas con aproximadamente entre 900 y 1.000 euros mensuales, siempre que llevara un presupuesto ajustado y prescindiera de grandes gastos.

Nota: esta entrevista fue publicada originalmente el 19 de febrero de 2023. Las cantidades mencionadas reflejan el coste de vida en Granada en aquel momento y no deben interpretarse como precios actuales.

Alquileres entre 400 y 500 euros

La vivienda era, como en muchas ciudades españolas, uno de los principales gastos.

Según la experiencia recogida en la entrevista, podía encontrarse entonces un apartamento de una habitación, con sala, comedor y baño, aproximadamente entre 400 y 500 euros mensuales, dependiendo de la zona y de las características de la vivienda.

Un alquiler de unos 450 euros podía considerarse una referencia razonable para una pareja que buscara una opción básica.

A esa cantidad había que añadir los servicios.

La ventaja era que, llevando una vida relativamente contenida, el gasto doméstico podía mantenerse bajo control.

Electricidad y agua

En electricidad se mencionaba un gasto aproximado de 30 euros mensuales, especialmente para una pareja que pasara buena parte del día fuera de casa.

El agua podía rondar unos 15 euros cada dos meses.

Con esas cifras, una vivienda básica más los principales suministros podía situarse alrededor de los 500 euros mensuales.

Naturalmente, el gasto energético podía aumentar dependiendo del uso de calefacción, electrodomésticos o del tiempo que la pareja permaneciera en casa.

Pero dentro del presupuesto descrito en la entrevista, los servicios no representaban el apartado más problemático.

Alimentación: unos 70 euros semanales

La comida suponía otro gasto importante.

Para una pareja, la entrevistada calculaba aproximadamente 70 euros semanales en alimentación.

La clave estaba en comprar con cierta planificación, comparar precios y aprovechar ofertas.

Eso permitía mantener un presupuesto relativamente ajustado sin renunciar a cubrir las necesidades básicas.

Sumando vivienda, servicios y alimentación, buena parte del presupuesto mensual quedaba ya comprometido.

Por eso, cuando hablaba de poder vivir con entre 900 y 1.000 euros, aclaraba algo importante: era un presupuesto pensado para una vida sencilla, sin grandes compras, vacaciones ni gastos frecuentes en ocio.

¿Puede vivir una pareja con 900 o 1.000 euros?

Según su experiencia, sí.

Pero con condiciones.

Con aproximadamente 900 o 1.000 euros mensuales, una pareja podía pagar vivienda, servicios, alimentación y transporte y conservar un pequeño margen para alguna actividad ocasional.

No significaba vivir con grandes comodidades.

Había que controlar el gasto, buscar precios económicos y asumir que determinados lujos tendrían que esperar.

Especialmente durante los primeros meses después de emigrar.

La entrevistada lo planteaba como una etapa: cuando una persona acaba de llegar y todavía no tiene estabilidad laboral, limitar determinados gastos forma parte del proceso.

Granada, la ciudad de las tapas

El ocio tenía, sin embargo, una particularidad muy favorable.

Granada es conocida por su cultura de las tapas.

Al pedir una bebida, muchos establecimientos sirven también una pequeña porción de comida, lo que permite salir sin realizar un gasto especialmente elevado.

En 2023, una bebida con tapa podía costar aproximadamente 2,50 euros.

Y las tapas podían ser suficientemente generosas como para convertir una salida sencilla en algo parecido a una comida ligera.

Eso hacía posible mantener cierta vida social incluso cuando el presupuesto era reducido.

Salir por menos de diez euros

Una salida de tapas podía mantenerse, según la entrevistada, por debajo de los 10 euros.

No era necesario gastar grandes cantidades para reunirse con amigos o disfrutar del ambiente de la ciudad.

También existían menús de restaurante relativamente económicos.

Recordaba que cuando llegó a Granada podían encontrarse menús por unos 8,90 euros, aunque para 2023 el precio ya rondaba aproximadamente los 12 euros.

Esa diferencia le servía precisamente para explicar otro fenómeno que estaba percibiendo claramente: la inflación.

Cuando 20 euros ya no compraban lo mismo

La entrevista se realizó en un momento en el que los precios habían aumentado de manera significativa.

Su percepción era sencilla: con los mismos 20 euros ya no podía comprar lo que compraba años antes.

Los menús habían subido.

También determinados productos cotidianos.

Por eso, aunque seguía considerando Granada una ciudad relativamente manejable en términos económicos, advertía que el coste de vida estaba aumentando.

Era una fotografía muy concreta de España en los primeros años posteriores a la pandemia.

Transporte público por unos 20 euros mensuales

El transporte era, en cambio, uno de los gastos que consideraba bastante accesibles.

Granada podía recorrerse fácilmente a pie cuando se vivía en zonas relativamente céntricas.

Ella realizaba muchos desplazamientos caminando, lo que reducía considerablemente su gasto mensual.

Para quienes necesitaban utilizar autobús regularmente, mencionaba un abono de aproximadamente 20,50 euros mensuales.

En aquel momento se habían aplicado reducciones en las tarifas del transporte público.

Pagar solamente cuando necesitas el autobús

Para quienes no utilizaban transporte todos los días existía otra posibilidad.

En lugar de adquirir un abono mensual, podía recargarse una tarjeta según las necesidades.

La entrevistada explicaba que podía cargar, por ejemplo, cinco euros y pagar alrededor de 44 céntimos por trayecto.

Eso le permitía adaptar el gasto de transporte a su uso real.

Si podía caminar, caminaba.

Si necesitaba autobús, utilizaba el saldo de la tarjeta.

Para alguien que viviera y trabajara dentro de Granada, esta flexibilidad podía mantener el transporte en una parte muy pequeña del presupuesto mensual.

Una ciudad que también se puede disfrutar gratis

Granada ofrecía además muchas actividades culturales gratuitas.

Conciertos, actividades públicas y diferentes propuestas permitían disfrutar de la ciudad sin necesidad de gastar constantemente.

Para una persona recién llegada, esa oferta podía tener bastante importancia.

Cuando todavía no existe estabilidad económica, encontrar formas de conocer la ciudad, socializar y disfrutar del tiempo libre sin comprometer el presupuesto ayuda también al proceso de adaptación.

La entrevistada insistía precisamente en que limitar gastos durante una primera etapa no debía verse necesariamente como algo permanente.

Emigrar también tiene etapas

Uno de los mensajes más interesantes de la conversación tiene que ver con la manera de afrontar los primeros años después de emigrar.

Cuando una persona acaba de llegar y todavía no tiene trabajo o sus ingresos son reducidos, puede ser necesario privarse temporalmente de ciertas cosas.

Salir menos.

No viajar.

Controlar las compras.

Buscar ofertas.

Pero esa situación no tiene por qué ser definitiva.

La entrevistada lo planteaba desde su propia experiencia: hay momentos de mayor dificultad y otros en los que la situación mejora y es posible permitirse nuevamente determinados gustos.

Granada después de la pandemia

La conversación también recoge un momento especialmente particular de la ciudad.

Después de los años de pandemia, Granada comenzaba a recuperar movimiento.

La entrevistada percibía nuevas aperturas de establecimientos y cadenas de restauración, algo que también podía traducirse en puestos de trabajo.

La ciudad depende en buena medida de dos grandes motores: el turismo y los estudiantes.

El regreso de visitantes y de la actividad universitaria estaba devolviendo movimiento a diferentes sectores económicos.

Turismo, estudiantes y empleo

Granada recibe cada año numerosos turistas atraídos por su patrimonio, su gastronomía y la Alhambra.

También es una ciudad universitaria con una importante población estudiantil.

Ambos grupos alimentan sectores como restauración, alojamiento, comercio y servicios.

Por eso, la recuperación de esa actividad después de la pandemia representaba también una señal positiva para el mercado laboral local.

La entrevistada se mostraba cautelosa ante la situación económica y la inflación, pero percibía al mismo tiempo una recuperación del movimiento comercial.

Una pareja podía vivir con un presupuesto contenido

La fotografía que deja esta entrevista de Granada en 2023 es la de una ciudad donde una pareja podía organizar una vida básica con aproximadamente 900 o 1.000 euros mensuales.

Un alquiler alrededor de 450 euros.

Unos 70 euros semanales en alimentación.

Transporte público económico.

Y una oferta de ocio donde las tapas, los paseos y las actividades gratuitas permitían mantener cierta vida social sin gastar demasiado.

Naturalmente, ese presupuesto implicaba controlar los gastos.

No incluía grandes compras, vacaciones frecuentes ni una vida de consumo elevado.

Pero permitía cubrir lo esencial.

Granada: vivir también es disfrutar la ciudad

El coste de vida no puede medirse únicamente sumando facturas.

Granada ofrecía algo difícil de reflejar en una hoja de cálculo.

Una ciudad caminable.

Una cultura de tapas que facilitaba salir con poco dinero.

Actividades culturales.

Vida universitaria.

Turismo.

Y espacios donde podía disfrutarse simplemente caminando.

Por eso, preguntarse cuánto costaba vivir en Granada en 2023 significa también preguntarse qué tipo de vida podía construirse allí con un presupuesto limitado.

La experiencia recogida en esta entrevista demuestra que, con organización y unas expectativas ajustadas a la realidad del momento, era posible comenzar.

Y también recordar algo esencial de cualquier proceso migratorio: las circunstancias cambian.

Ni las etapas difíciles duran para siempre ni las buenas pueden darse por sentadas.

Ver entrevista completa

Puedes ver la entrevista completa sobre el coste de vida en Granada, publicada originalmente el 19 de febrero de 2023, en nuestro canal de YouTube.

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