¿Cuánto dinero necesita una persona o una pareja para vivir en Cuenca?
Esa es una de las primeras preguntas que suelen hacerse quienes están pensando en emigrar o instalarse en una nueva ciudad. El alquiler, la alimentación, los servicios y el transporte determinan en buena medida qué presupuesto será necesario para comenzar una nueva vida.
Jimena, venezolana residente en Cuenca, compartió su experiencia sobre el coste de vivir en esta ciudad de Castilla-La Mancha y explicó cuánto podía gastarse en vivienda, electricidad, gas, comida y transporte.
Su percepción era bastante clara: Cuenca resultaba considerablemente más económica que Madrid, especialmente en el precio del alquiler.
Nota: las cantidades mencionadas corresponden a la fecha original de publicación de este artículo y reflejan el coste de vida en Cuenca en aquel momento.
Un piso de dos habitaciones por unos 500 o 600 euros
La vivienda es normalmente uno de los gastos que más condiciona el presupuesto mensual.
Según Jimena, en Cuenca podía encontrarse un piso de dos habitaciones por aproximadamente 500 euros mensuales.
Si se buscaba una vivienda con mejores condiciones o características, el alquiler podía situarse alrededor de los 600 euros.
Comparado con Madrid, consideraba que la diferencia era importante.
Para una persona o una pareja que quisiera instalarse en España y no necesitara vivir en una gran ciudad, ese menor coste de la vivienda podía representar una ventaja considerable.
Electricidad y calefacción
Los gastos de electricidad dependían especialmente de la época del año.
Jimena calculaba aproximadamente 60 euros mensuales de electricidad como una cifra habitual, aunque durante los meses de mayor consumo podía alcanzar los 100 euros.
Enero y febrero eran especialmente importantes por el uso de la calefacción.
Cuenca tiene inviernos fríos y, dependiendo del sistema utilizado en la vivienda, el consumo energético podía aumentar considerablemente durante esos meses.
También había que añadir el gas.
Jimena hablaba de facturas que podían oscilar aproximadamente entre 40 y 70 euros, dependiendo del consumo y del precio existente en cada momento.
Para ella, sin embargo, el coste de estos servicios no era especialmente diferente del que podía encontrarse en otras zonas de España.
Alimentación: entre 100 y 200 euros para dos personas
En el supermercado tampoco encontraba grandes diferencias respecto a otras ciudades españolas.
Las principales cadenas mantenían precios similares en buena parte del país.
La posibilidad de ahorrar aparecía sobre todo al comprar productos frescos en fruterías, mercadillos y comercios locales, especialmente cuando se elegían alimentos de temporada.
Para dos personas, Jimena situaba el gasto mensual en alimentación entre aproximadamente 100 y 200 euros.
Los 100 euros representaban para ella un presupuesto bastante ajustado.
Por debajo de esa cantidad habría que comenzar a restringir considerablemente las compras.
Con 150 o 200 euros, en cambio, existía un margen mayor dependiendo del tipo y cantidad de alimentos consumidos.
Un transporte público económico, pero con menor frecuencia
El transporte era uno de los gastos más bajos.
Jimena consideraba que el servicio funcionaba correctamente, aunque señalaba una desventaja: la frecuencia de los autobuses.
Durante algunos días podían pasar aproximadamente cada media hora y los domingos la espera podía llegar a ser mayor.
Eso hacía que algunas personas prefirieran tener automóvil, especialmente quienes necesitaban desplazarse con mayor libertad por razones laborales o familiares.
El precio del transporte público, sin embargo, era reducido.
Jimena recordaba la existencia de un abono mensual económico y situaba el precio de un viaje individual alrededor de 1,20 euros.
Por tanto, para alguien que pudiera organizar sus desplazamientos según los horarios del transporte público, este apartado representaba una parte pequeña del presupuesto mensual.
¿Hace falta coche para vivir en Cuenca?
No necesariamente, aunque podía resultar cómodo.
La frecuencia del transporte público hacía que disponer de coche facilitara determinados desplazamientos.
Jimena había optado por utilizar automóvil, aunque su situación era particular porque trabajaba desde casa.
Al teletrabajar, utilizaba poco el vehículo.
Calculaba que, en un mes en el que no realizara viajes, podía cubrir sus desplazamientos habituales con aproximadamente 20 euros de combustible.
Evidentemente, esa cifra estaba directamente relacionada con su reducido uso del coche y no constituía un gasto representativo para alguien que tuviera que desplazarse diariamente.
Comprar productos locales también permite ahorrar
Una de las recomendaciones que aparecen en la entrevista es no limitarse exclusivamente a los grandes supermercados.
Los comercios locales y mercadillos podían ofrecer productos de temporada a mejores precios.
Además del ahorro, esta forma de comprar permitía aprovechar alimentos producidos en la zona y adaptar la cesta de la compra a lo que estuviera disponible en cada época del año.
Para una pareja que quisiera controlar sus gastos, combinar supermercados con comercio local podía ayudar a reducir el presupuesto de alimentación.
¿Cuánto necesita una pareja para vivir en Cuenca?
Al final de la conversación aparece la pregunta fundamental: cuánto dinero necesitaría una pareja sin hijos para cubrir sus gastos y conservar además un pequeño margen para ocio o entretenimiento.
Para Jimena, la referencia era aproximadamente 1.500 euros mensuales.
Con unos 1.700 euros, consideraba que una pareja podría vivir con mayor comodidad.
El cálculo incluía vivienda, servicios, alimentación, transporte y cierta capacidad para dedicar una parte del presupuesto al ocio.
Naturalmente, todo dependía del alquiler elegido, del consumo energético y de los hábitos de cada persona.
Pero su experiencia mostraba que Cuenca ofrecía un coste de vida considerablemente más contenido que el de otras ciudades españolas.
Cuenca como alternativa a las grandes ciudades
No todas las personas que emigran necesitan instalarse en Madrid, Barcelona o alguna de las ciudades más grandes del país.
Ciudades como Cuenca pueden ofrecer otra combinación: alquileres más económicos, distancias manejables y un ritmo de vida diferente.
Para una pareja que pueda trabajar en la ciudad, teletrabajar o no dependa de las oportunidades laborales de una gran capital, el menor coste de la vivienda puede marcar una diferencia importante.
La experiencia de Jimena muestra precisamente eso.
Saber cuánto cuesta vivir en Cuenca no consiste únicamente en conocer el precio de un alquiler o calcular la factura de electricidad.
También significa valorar qué calidad de vida puede construirse con esos gastos y qué tipo de ciudad encaja mejor con nuestras necesidades.
Ver entrevista completa
Puedes ver la entrevista completa sobre el coste de vida en Cuenca en nuestro canal de YouTube.





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