A orillas del Mediterráneo, en la región italiana de Campania, existe un pequeño pueblo donde el nombre de Venezuela aparece de una manera inesperada.

Una plaza, una calle, un hotel y un cine llevan el nombre de Simón Bolívar. Frente al puerto se levanta desde 1958 un monumento dedicado al Libertador como expresión de gratitud de los habitantes de Marina di Camerota hacia Venezuela. En algunos establecimientos ondea la bandera venezolana, se sirven arepas y pabellón criollo, y no resulta extraño escuchar conversaciones que pasan del italiano al español. El portal oficial de turismo de Camerota destaca precisamente el sólido vínculo existente entre Marina di Camerota y Venezuela, destino de una importante emigración local durante el siglo XX.

Detrás de esas referencias existe una historia de emigración que comenzó hace casi un siglo y que ha unido durante generaciones a este pequeño pueblo del Cilento con Venezuela.

Marina di Camerota no es solamente un lugar de Italia donde viven venezolanos, es, en cierta manera, un pedazo de Venezuela construido por italianos que emigraron, luego regresaron y trajeron consigo una parte del país que un día los recibió.

De Camerota a Venezuela

Durante buena parte del siglo XX, Venezuela fue un país receptor de inmigrantes. Italianos, españoles, portugueses y ciudadanos de otras partes de Europa cruzaron el Atlántico buscando las oportunidades que sus propios países, afectados por la pobreza o por las consecuencias de las guerras, difícilmente podían ofrecerles.

Giuseppe Volpe, presidente de la asociación ítalo-venezolana Alma Llanera, explica que la emigración desde esta zona hacia Venezuela puede dividirse en varias grandes etapas. Sitúa una primera oleada alrededor de 1928, una segunda después de la Segunda Guerra Mundial y otra durante las décadas de 1970 y 1980, coincidiendo con los años de prosperidad económica venezolana vinculada al petróleo. Sus declaraciones fueron recogidas en 2026 por The Over Magazine en un reportaje dedicado a los vínculos entre Marina di Camerota y Venezuela.

Las familias cruzaban el Atlántico, comenzaban una nueva vida y establecían negocios. Con el tiempo nacieron hijos y nietos venezolanos de aquellos emigrantes italianos.

Marina di Camerota y lugares como Caracas o La Guaira comenzaron entonces a quedar unidos por algo mucho más profundo que una ruta migratoria.

El vínculo con La Guaira resulta especialmente significativo. El reportaje publicado en febrero de 2026 por The New York Times, firmado por la fotógrafa venezolana Fabiola Ferrero, recoge testimonios según los cuales los habitantes de Marina que llegaron a Venezuela encontraron en el clima, los colores y el paisaje de aquella zona costera ciertas semejanzas con la provincia italiana de Salerno.

El regreso llevó Venezuela hasta Italia

Décadas después, muchas de aquellas familias comenzaron el camino inverso.

Los italianos que habían construido buena parte de su vida en Venezuela regresaron a Marina di Camerota. Algunos lo hicieron acompañados por esposas venezolanas; otros, con hijos que habían nacido y crecido en Caracas o en otras ciudades del país.

En ese retorno trajeron también sus costumbres, palabras, recuerdos y una identidad construida entre dos lugares que terminó transformando el propio pueblo.

La presencia de una plaza, una vía, un cine y un hotel con el nombre de Bolívar ha sido documentada tanto por el portal oficial de turismo de Camerota como por reportajes de Rai News y The New York Times.

La inscripción del monumento está fechada el 20 de febrero de 1958, menos de un mes después de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de ese mismo año, y expresa de manera explícita el homenaje de los ciudadanos de Marina di Camerota a Venezuela y a su Libertador.

Los Leones de Marina y un mango venezolano

Entre las historias recuperadas recientemente hay una fotografía particularmente simbólica.

En 1969, quince hombres originarios de Marina di Camerota formaron en Venezuela un equipo de fútbol llamado “Los Leones de Marina”. Según el testimonio de Domingo Bagnati recogido por Fabiola Ferrero en The New York Times, los quince integrantes habían nacido en Marina di Camerota y vivían entonces en Caracas.

Décadas más tarde, aquella fotografía continúa conservándose como parte de la memoria familiar de la comunidad.

El reportaje de The New York Times cuenta que Domingo Bagnati, nacido en Venezuela de padres italianos, conserva numerosos recuerdos de aquella vida al otro lado del Atlántico. En su casa de Marina hay fotografías familiares, una imagen de Simón Bolívar y hasta un árbol de mango que llevó desde Venezuela durante los años noventa y que crece rodeado de olivos italianos. Una metáfora preciosa: una planta tropical creciendo en una tierra mediterránea.

Una identidad entre dos países

Las historias de Marina di Camerota muestran, además, algo que conocemos muy bien quienes hemos emigrado: la identidad no siempre puede encerrarse dentro de una frontera.

Hay habitantes que nacieron en Italia y pasaron buena parte de sus vidas en Venezuela. Otros nacieron en Caracas y regresaron posteriormente al lugar de origen de sus padres o abuelos.

Algunos hablan italiano, español y expresiones propias tanto de Caracas como del sur de Italia. El reportaje de Fabiola Ferrero describe precisamente grupos de habitantes que alternan entre el italiano, el español y expresiones propias de ambos lugares.

Uno de los testimonios recogidos en el reportaje de Fabiola Ferrero resume esa complejidad. Giuseppe Troccoli, quien vivió durante años en Venezuela antes de regresar a Marina, habla de Italia como el lugar donde nació y de Venezuela como la patria donde transcurrieron algunos de los mejores años de su vida.

Esa doble pertenencia aparece constantemente en Marina y no parece existir allí una frontera absoluta entre lo italiano y lo venezolano. En muchas familias, ambas cosas forman parte de la misma historia.

Alma Llanera: mantener vivo el vínculo

La asociación ítalo-venezolana Alma Llanera, presidida por Giuseppe Volpe, lleva años promoviendo la cultura venezolana y los vínculos entre ambas comunidades. La continuidad de esta labor ha sido recogida también por Rai News, que en junio de 2026 entrevistó a Volpe como presidente de la asociación y a Daniela Ruocco como voluntaria de la organización.

Entre las actividades realizadas en Marina di Camerota se encuentra Parrandeando, una celebración dedicada a la música, la gastronomía y las expresiones culturales venezolanas y del Cilento. Los archivos de actividades de Marina di Camerota recogen el evento como una iniciativa de Alma Llanera, con espectáculos musicales, exposiciones, gastronomía y contenidos culturales latinoamericanos y cilentanos.

En febrero de 2026, el propio Cinema Bolivar acogió, además, el encuentro “Camerota e il Venezuela: storie che uniscono”, organizado por Camerota Obiettivo Comune.

Rai News describió el evento como un espacio para recordar las historias de personas que emigraron, construyeron nuevas raíces y mantuvieron durante décadas un intercambio entre Venezuela y Marina di Camerota.

La diáspora venezolana

Durante décadas fueron los habitantes de Camerota quienes viajaron hacia Venezuela, pero ahora son los venezolanos quienes recorren la ruta en sentido contrario.

Uno de esos casos es el de Dailyn Roo, venezolana que llegó a Marina di Camerota en 2021 y forma parte de la familia Bagnati. Su historia fue recogida por Fabiola Ferrero en el reportaje publicado por The New York Times en febrero de 2026.

Actualmente trabaja en Guacamaya’s Grill, un restaurante venezolano de Marina di Camerota donde se preparan platos como arepas y pabellón criollo, según recoge el mismo reportaje.

Su historia representa una nueva etapa de esta relación. Ya no se trata únicamente de descendientes de italianos que regresan a la tierra de sus antepasados. Ahora también hay una nueva generación de venezolanos que encuentra en aquel pequeño rincón del Mediterráneo un lugar donde empezar otra vida.

El “Venezuela de Italia”

En junio de 2026, Rai News definió Marina di Camerota como “Il Venezuela d’Italia”.

El medio italiano explicaba que allí prácticamente todas las familias tienen algún familiar, amigo o historia relacionada con Venezuela y describía una conexión migratoria que se mantiene desde hace aproximadamente un siglo. Otros medios italianos hablan incluso de “la piccola Caracas”, la pequeña Caracas del Cilento, denominación utilizada, entre otros, por Corriere della Sera.

Algunas informaciones recientes llegan a estimar en alrededor del 80 % la proporción de residentes con vínculos ítalo-venezolanos. La cifra ha sido difundida por distintos medios italianos y aparece también en declaraciones y reportajes sobre la comunidad, aunque no se trata de un dato censal que hayamos podido verificar de manera independiente.

Quizás ni siquiera haga falta una cifra para comprender la dimensión de ese vínculo. Basta caminar por sus calles: Bolívar aparece frente al Mediterráneo; una bandera venezolana cuelga junto a una playa italiana; en una cocina se prepara una arepa mientras alguien conversa en español; en alguna casa permanece guardada una fotografía tomada décadas atrás en Caracas.

Fuentes

  • The New York Times — Fabiola Ferrero: A Slice of Caracas Flourishes in an Unlikely Spot: The Italian Mediterranean, publicado el 2 de febrero de 2026. Ver reportaje
  • Rai News / TGR Campania: “Camerota e il Venezuela: storie che uniscono”, publicado el 18 de febrero de 2026. Ver reportaje
  • Rai News / TGR Campania: Sisma in Venezuela, il dolore di Camerota, publicado el 30 de junio de 2026, donde Marina di Camerota es definida como “Il Venezuela d’Italia” y aparecen Daniela Ruocco y Giuseppe Volpe, de Alma Llanera. Ver reportaje
  • The Over Magazine — Gabriele Caruso: Il Venezuela nel cuore: la storia segreta di Marina di Camerota, con testimonios de Giuseppe Volpe sobre las distintas oleadas migratorias entre Camerota y Venezuela. Ver reportaje
  • Corriere della Sera — Gimmo Cuomo: Marina di Camerota, Cilento, la piccola Caracas, publicado el 9 de enero de 2026. Ver reportaje
  • inCamerota — portal turístico oficial del Comune di Camerota: ficha de Piazza Simon Bolivar, donde se explica el vínculo histórico entre Marina di Camerota y Venezuela. Ver fuente oficial
  • Marina di Camerota: archivo histórico de actividades donde se recoge Parrandeando – Festa italo-venezuelana, organizada por la asociación Alma Llanera. Ver archivo de eventos

Una respuesta a «Marina di Camerota: el pueblo italiano con corazón venezolano»

  1. […] después, esta relación sigue escribiendo nuevos capítulos. En nuestro artículo “Marina di Camerota: el pueblo italiano con corazón venezolano” profundizamos en cómo este vínculo continúa vivo a través de nuevas generaciones, […]

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